Aunque a menudo se atribuye el ruido del neumático a defectos físicos, la realidad reside principalmente en el diseño del dibujo de la banda de rodadura. Este artículo analiza con rigor científico tres rutas técnicas fundamentales para el diseño de neumáticos silenciosos: la resonancia de paso, la disposición asimétrica de ranuras y la optimización de la distribución de presión, demostrando cómo cada una contribuye a reducir el ruido generado al rodar. Además, se integran datos de pruebas en condiciones reales y se comparan los resultados acústicos para mostrar su impacto en escenarios urbanos y de autopista.
El ruido producido por un neumático se origina por el contacto constante entre la superficie del dibujo y el pavimento, que genera ondas acústicas por vibración rápida. El fenómeno más crítico es la resonancia de paso, donde segmentos repetitivos del dibujo generan patrones sonoros amplificados debido a frecuencias coincidentes. Por ejemplo, diseños de patrón con pasos uniformes pueden producir picos de ruido superiores a 70 decibelios a 60 km/h, lo que afecta negativamente la experiencia de conducción y el confort acústico dentro del vehículo.
La tradicional simetría en el dibujo crea repetición y, por lo tanto, puntos de resonancia. La asymetría en la disposición de ranuras rompe esa uniformidad, dispersando las frecuencias acústicas y reduciendo el ruido emitido. La física detrás indica que la interferencia destructiva de ondas sonoras disminuye los picos de ruido hasta en 4 decibelios comparado con diseños simétricos.
En lugar de pasos uniformes, el diseño multisegmentado emplea varios longitudes de segmento en un mismo neumático para evitar que se repita la frecuencia dominante que causa la resonancia. Estudios detallados muestran que esta variación puede reducir el nivel de ruido de paso de 70 dB a aproximadamente 65 dB a 60 km/h, lo que representa una disminución notable en el impacto acústico.
La presión distribuida de forma desigual genera vibraciones localizadas, intensificando el ruido. Aplicando tecnologías de optimización, la presión de contacto se distribuye homogéneamente, minimizando puntos calientes donde se origina la vibración acústica. Medidas en laboratorios especializados indican que esta optimización puede disminuir el nivel sonoro hasta en 3 decibelios durante la conducción a 60 km/h.
Mediante pruebas en vehículos equipados con neumáticos que aplican cada una de estas tres tecnologías, se observaron diferencias significativas en niveles de ruido acústico:
Por ejemplo, un vehículo probado a 60 km/h con un neumático tradicional registró 72 dB, mientras que con un neumático que integra las tres tecnologías simultáneamente, el nivel descendió a 64 dB, mejorando claramente la comodidad auditiva del conductor y pasajeros.
La decisión de compra debe considerar el uso predominante del vehículo y las condiciones de manejo:
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